joder, joder...
Hace poco estaba fascinada porque pronto regresaría a clases, moría de ganas por ver de nueva cuenta a mis compañeros, aprender nuevas cosas y escuchar la bella pronunciación de la lengua italiana de un maestro que prometía más que una buena clase, pero como todo, en mi buena perra vida tuvo un rumbo no muy grato.
¿Qué es eso qué no es lindo? ¿Entonces? ¿Qué no me hace feliz en mis clases de italiano? Es algo tan, pero tan, pero tan, tan sencillo que describirlo se volverá un desahogo emocional frustrado por no podérselo decir en sus caras y el motivo es: las doñitas jodonas.
Este selecto grupo de señoras está conformado por 4 revoltosas e insoportables señoras que estuvieron conmigo hace un año, y que de verdad, era IMPOSIBLE poder disfrutar de la clase, los comentarios sin sentido como “mi nuero está bien guapo” “mi hija tiene el cabello rubio cenizo opaco caoba castaño claro más precioso de toda la escuela” o “escúchenme en la radio porque soy la más simpática de todas las locutoras” interrumpen constantemente la clase, no nos llevan a nada y sólo crean una maldita distracción bien cabrona, la cual no nos deja concentrarnos. Lo peor es que ellas creen que esos comentarios son “graciosos” y que nosotros nos “reímos” de ellos. Creen que nos importan los pelos multicolor o lo muy supuestamente guapos que han de ser los novios de sus hijas, y a veces me dan lástima y concluyo pensando que sus esposos no les han de hacer mucho caso cuando se ponen como cacatúas en celo a pegar de alaridos por esos temas tan poco relevantes en la vida del resto de los estudiantes que conviven con ellas en ese reducido salón de clases. Pero… ¡de verdad! ¡no se puede estar en la clase! ¡No se puede! Son jodonas a más no poder. Pero soy paciente y me aguanto, soy educada, y creo tontamente en la justicia divina y si ésta no resulta, entonces haré mi propia justicia vudú a corto plazo. Ya he comprado los muñecos, sólo necesito los alfileres.
¡¡¡¡Ahhhh!!!!! ¡¡¡¡Pero!!!! el problema real (si este es el bueno, no todo lo anterior) es cuando uno habla en voz baja, te miran con ojos de “CALLATE QUE NO VES QUE INTERRUMPES” o peor aún, cuando uno intenta formular una pregunta en voz alta, se transforman en “el maestro” y te quieren responder a como de lugar, incluso callando al mismísimo maestro sólo para que toda la clase vea que ellas si saben. ¿Eh? ¡Terrible! O como cuando el maestro pregunta “¿Cómo se conjuga el verbo “essere” al futuro? Y uno está tratando de recordar la conjugación, de sacar de lo más remoto de tu memoria ese conocimiento y cuando estás apunto de recordarlo y… ya estás escuchando en voz alta “io sarò, tu sarai, lui/lei sarà, noi saremo…” y ¡¡¡ahhh!!! Te dan ganas de agarrarlas del cuello y doblárselo para que se queden mudas de por vida. ¡Todo lo piensan/dicen en voz alta! ¡Carajo! ¡Carajo! ¡Carajo! Un carajo más porque son pinches 4 doñas ¡Carajo! (adelantado por los próximos corajes que me harán pasar)
Recuerdo que en el primer curso yo me sentaba hasta atrás y tenía a mi lado a las más platicadoras de la clase, las chiquillas rebeldes que no ponían atención y que siempre causaban revuelo en el salón. En una de esas tardes de clases, las doñitas jodonas estaban bien atentas al pizarron, mientras la maestra explicaba un tema nuevo. De pronto una de las chiquillas rebeldes hizo un comentario gracioso y sólo los que nos sentábamos atrás lo escuchamos y soltamos estruendosas carcajadas. En eso, la doñita líder y la más pedantemente insoportable, giró 90° y nos gritó “SE-PUEDEN-CALLAR” y pa’ pronto, las chiquillas rebeldes se molestaron y le respondieron de la manera más sarcástica y venenosamente posible un frío y simple: “NO” y la doñita líder jodona se enojó tanto que sin usar el poco cerebro que le queda disponible les dijo “PUES LAS VOY A CASTIGAR” jajajajajaja jamás se me va olvidar eso, todos nos reímos tanto, pues le salió el alma de mamá y nos quería cintarear en pleno salón. ¡Vieja loca! ¡Hasta la maestra le dijo que se calmara que ella era la autoridad!
Yo pensé que esos desplantes, comentarios tontos y amenazas de castigo por no poner atención en la clase habían terminado, pero hoy, el día de hoy resurgió como un pinche Fénix la doñita líder jodona, que nos quería castigar, que se hace la estresada, la que habla por hablar, la que presume al nuero, la que dice ser la más simpática de la radio, la que finge no escuchar su nombre en el pase de lista sólo para coquetearle al del maestro y la que estoy segura que tarde que temprano nos hará a todos estallar con la espantosa compañía de las doñitas 001, 002 y la 003 esta es nueva y recién anexada al clan más peligroso de toda la clase: las pinches doñitas jodonas de italiano. ¡Un carajo más por ellas! ¡Carajo! ¡Carajo! ¡Han regresado!
Deséenme suerte, esto apenas comienza...
Diana
muuuuuuuueeeeeeerrraan malditas doñitas jodonas!!! las odio
me vale madre sus vidas insatisfechas o su poco satisfactoria vida sexual, no me importa ser empatico o tratar de conocerlas mejor, quiero que se callen aaaiiiilllaviiiirrrggaaa.
por otro, salud!
hoy es viernes y pienso emborracharme mommy, con tu permiso.
mommy: 'ta bueno.