
Una de las cosas buenas que hice el año pasado y que continuo haciendo, es estudiar un idioma. Siempre tuve las ganas de hacerlo, pero me detenía
y ponía de pretextos “el horario” “no tengo carro” “mucho trabajo” “es que… ¿y si repruebo?” entre otros pretextos sin sentido. Tuve carro, me cambié de trabajo y me dije ¿cuál es el pretexto ahora? Y sin quedarme de otra, el año pasado me decidí, rompí el cochinito, modifiqué mi horario y entre a italiano, con miedo, con flojera, con prejuicios, pero entré.
Ha sido la mejor decisión, he aprendido de todo y no me refiero sólo al idioma, sino a las personas con las que me ha tocado llevar clases. ¡Son todos unos personajes! Desde el clásico que lo sabe todo y se desespera por el ritmo lento en el que avanza la clase, hasta el modelito que nunca asiste y
que ya para estar en nivel III cree que
“loro” es un ave y no un pronombre personal.
Para mí, más que conocimientos de lenguaje, estudiar italiano ha sido una lección de vida, sé que suena muy dramático de
“pásame los kleenex”; pero de verdad, salirte un rato del gremio de los diseñadores y convivir con personas que les vale carajo las tipografías y que usan comics sans en sus portadas, que los pantones les suenan a ¿pantalones? ¿uh? y que tienen otras preocupaciones que no tienen nada que ver con color, pixeles y composición; tú, te relajas y gozas de otro tipo de compañía. Y a mí me pasó, y adoro a mis compañeros de clase.

Me la paso muy a gusto, no saben, me encanta como Rose Mary goza de la vida y es siempre el alma de la clase, de las reuniones y de la fiesta. Me fascina la manera en la que Misael le añade sarcasmo y cinismo a situaciones incómodas, o como Flor, Vero y Carmen tienen una vida el triple de ocupada que la mía y jamás andan estresadas. O como Corina, una muchacha invidente, que ha vivido la vida al 1000% y nos hace ver nuestros problemas diminutos a comparación con muchas de las cosas que ella tiene que enfrentar por su incapacidad. Y qué decir de mi maestra Karla, ella es una linda, linda, linda que nos acompaña cada que puede las reuniones del
“Vodka Pepino”.
En una de esas reuniones; estábamos botaneando y sacando cotorreo y le preguntamos a Corina que si se imaginaba como somos físicamente y sorprendentemente nos describió muy bien, hubo ciertos “errorcitos” como confundir al Misael con una especie de
Brad Pitt (¡¡¡por favor!!!) o de que Rose Mary mide alrededor de 1.70mts pero… fueron sin cuidado. Lo chistoso fue cuando le pregunté que si cómo me imaginaba y me describió perfectamente, ella dijo – D
iana tiene ojos grandes, de color café, cabello largo y lacio, es alta y llenita- y yo asentí con la cabeza –
Continúa le dije en espera de que su percepción hacía mi persona fuera aún más acertada- por un instante, ella se quedó callada, se río pícaramente y dijo –
y no se porqué pero se me figura que estás bien “pechugona”- jajajajajajajajajajajaja todos se echaron a reír y yo me quedé asombrada, no por lo que ella haya dicho, si no porque todos los demás le dijeron efusivamente
“SÍ” , yo sólo me asomé al interior de mi blusa y me quedé pensativa en lo que dijo el resto de la noche, pensando en cómo Corina ha percibido a mi persona, incluso hasta el dudoso tamaño de mis senos.

Diana
booooooring
aay pero que bonito blog!
gran diseño y estilo
sigue adelante!
¬¬