adiós, adiós, los voy a extrañar...

Les dí las manos a todos, a otros les repartí un pequeño beso y de mis compañeras me despedí con un fuerte abrazo, crucé la puerta y se acabó. Se terminó mi trabajo en el antiguo empleo y ahora vienen los retos grandes, retos interesantes, futuros dolores de cabeza, nuevos compañeros de trabajo que en lo más profundo de mi corazón espero sean tan lindos como estos últimos y como
los penúltimos que tuve.
He sido muy afortunada de convivir con ellos, de conocerlos y de compartir un poco de mi vida profesional. Todos y cada uno son seres humanos excepcionales, dedicados y agradables. Algunos en mayor medida que otros, pero todos me dejan un bonito recuerdo que compartir.
-Sí… si se lo preguntan hasta el hediondo del rancio-.Aunque fue poco lo que estuve con ellos pasamos buenos momentos juntos, las muchachas se portaron lindísimas conmigo desde el primer día. Voy a extrañar comer con ellas a medio día, que me pregunten qué es mi almuerzo y que lo vean con ojos de
“pobre Diana se va a comer eso” jajajaja, era gracioso ver que me echaban porras con mi comida a pesar de nunca, nunca llevé nada delicioso que presumir, a excepción del pastel de elote, creo que no hubo nada que causara un antojo. De igual forma las voy a extrañar muchísimo.

Echaré de menos los emoticons pervertidos y la alegría picarona de
Kenia, la buena música de
Juan Pablo y sus paros para ir al OXXO
–mil gracias chamaco-, las ocurrencias y despistes de
Olga, las cómicas groserías y gestos de la mujer más guapa y pulcra en su arreglo personal que conozco:
Erika. La contagiosa risa de
Ely, así como su sencillez. Es una linda. A todos los muchachos dignos, pero dignos de admirarse por pasar todo el día encerrados con el rancio y la hediondera. Extrañaré también rociar
“Secretos del campo” cada que el Rancio pasaba a mi lado. Voy a extrañar muchooooooooo a la
Mayis, quién fue la que me dijo de esta oportunidad de trabajo y le estoy enormemente agradecida. Extrañaré mucho a mi colegota
Mayis, me va hacer falta tener con quien intercambiar ideas de diseño y consejos, a tí te tengo plena confianza de preguntarte cuando no sé, me vas hacer falta y ya sabes, cualquier cosa que necesites yo estoy contigo, le prometí a la Neniz cuidarte en su ausencia.
Algo que sin duda me duele mucho dejar es al jefe, ha sido el mejor jefe que he tenido en mi vida. Es humano, es sencillo, no se los puedo contar por aquí, tendrían que conocerlo, él es de lo mejor. Gracias por todo señor Rolando.
Me llevo conmigo los mejores recuerdos y espero que en la nueva oficina donde se encuentran ellos ahora se la sigan pasando bien, trabajen mucho y espero volver a trabajar con ellos en un futuro. Valen mucho la pena. Los quiero.

Mañana de nueva cuenta, comienza el día cero para mí. Deséenme suerte.
Diana
in bocca al lupo principessa :-)